Rosario
Virtual:-HOME- El Rosario: 1) La
Devoción a la Virgen: es un "punto vital" para nuestra vida
espiritual. El Rosario,
entre las oraciones en honor a la Virgen, es la más popular. Debemos
amarla y hacerla nuestra. El Rosario
es nuestra oración con María, y la oración de María
con nosotros, porque meditamos junto con Ella los hechos grandes y misteriosos,
que Ella como madre meditaba en su corazón, (Lc. 2,19) y que sigue
meditando, porque son los misterios de la vida eterna para Ella y nosotros. El día
de la anunciación la Virgen entró para siempre en una especial
relación con Dios. El Dios invisible, y misterioso que nadie vio
ni puede ver, y por su maternidad quedó marcada para siempre. Ese Dios
invisible es nuestro Padre que nos dio la vida, y hace de ella un camino
de salvación. Los hechos
que meditamos en el Rosario, pertenecen al misterioso plan de salvación
que Dios hizo a favor de la humanidad, así como se desarrolló
en la historia, por esta razón se suelen llamar "misterios", y son
la estructura portante del Rosario. 2) El
Misterio: Con
la palabra "Misterio" se indica una verdad o una serie de verdades dificilmente
alcanzables, o que quedarán ocultas para la mente humana que investiga
para tener conocimientos cada vez más amplios sobre la realidad.
La naturaleza, la vida, y la historia plantean problemas que es difícil
y hasta imposible resolver totalmente. La pregunta:
Por qué hay tanta maldad en el ser humano: el problema angustiante
del dolor, y del dolor inocente fruto de injusticia; los problemas de las
realidades últimas de la vida, y del más allá, empezando
por el drama de la muerte, quedarán siempre para nuestra mente,
en la oscuridad. También
la "ciencia" de la naturaleza se presenta con sus cuestiones misteriosas.
El gran científico Albert Einstein, en su libro
"La física, aventura del pensamiento", en el capítulo
1° dice: "Las tentativas de leer el grande y misterioso libro de
la naturaleza son tan antiguas como el propio pensamiento humano".
"Pero el
"gran misterio" permanece aún sin explicación. Ni siquiera
podemos estar seguros de que tenga una solución final. La lectura
nos ha hecho progresar mucho; nos ha enseñado los rudimentos del
lenguaje de la naturaleza; nos ha capacitado para interpretar muchas claves
ha sido una fuente de gozo y sastifacción en el avance, a menudo
doloroso, de la ciencia. No obstante el gran números de volúmenes
leídos e interpretados, tenemos conciencia de estar lejos de haber
alcanzado una solución completa, si en realidad existe". El mismo
decía: "Un científico tiene que tener el sentido del misterio". "Para la
teología" el misterio es una verdad de orden divino. Dios, el ser
infinito, por su naturaleza supera la fuerza de comprensión de la
mente finita, y no puede entenderlo así como entiende las cosas
del mundo de la experienciaque está hecha de cosas finitas y limitadas
en el tiempo, porque tiene su principio y su fin; y limitadas en el espacio
porque están hechas con su forma y según su medida.